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Chile
importa de Argentina prácticamente el 100% del
gas natural que consume.
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Con
la firma del acuerdo de cooperación económica
entre Argentina y Chile en 1997, no sólo se avanzó
en la complementación chileno-argentina en el plano de
la economía sino que también implicó un
tremendo salto hacia la integración energética,
ello por cuanto el acuerdo permitió al cabo de unos años
materializar una serie de iniciativas para transportar el gas
natural argentino hacia territorio chileno, un mercado que con
el tiempo ha demostrado ser de gran dinamismo, pero exento de
resguardos.
El gas natural argentino se extrae principalmente de los yacimientos
de la cuenca del Noroeste (Salta), la cuenca de Neuquén
y de la cuenca Austral. Argentina produce en total alrededor
de 140 millones de metros cúbicos al día, de los
cuales 20 millones se exportan a nuestro país. Esa cantidad
que Chile importa del hidrocarburo representa prácticamente
el 100% del gas natural que se utiliza en el país, hecho
que ratifica a Argentina como único suministrador de
ese combustible, lo que a la luz de los efectos provocados por
la crisis energética que afectó al país
trasandino, y sus consabidos resultados en el mercado chileno
luego de racionamientos que alcanzaron en su punto más
alto el 50% del total de los envíos mensuales, obligó
a las autoridades nacionales a tomar medidas para diversificar
la matriz energética, como la de impulsar el proyecto
de Gas Natural Licuado (GNL).
Independientemente de los problemas originados desde Argentina,
desde 1997 hasta la fecha los consumidores finales de Chile
se han ahorrado gracias a la irrupción del gas natural
-ello según datos entregados por la Comisión Nacional
de Energía (CNE)- más de US$3.000 millones por
concepto de un combustible a bajo precio.
Fue este bajo precio el que impulsó a la industria ligada
a este rubro a invertir en infraestructura, inyección
de capital que se estima a la fecha en más de US$ 5.500
millones.
Dependencia
del hidrocarburo
A partir de estos datos, queda de manifiesto que el país
ha sido -y lo seguirá siendo por unos años- dependiente
del gas natural argentino. Sólo basta decir que la generación
eléctrica del país depende en un 37% del gas natural
importado desde Argentina.
Para entender esta dependencia se debe visualizar la situación
por sector. Al respecto, el Sistema Interconectado de Norte
Grande (SING) es responsable del 58% del consumo de hidrocarburo
en el sector termoeléctrico, mientras que el Sistema
Interconectado Central (SIC) lo es del 42%.
La crisis del gas argentino (que se especula podría repetirse
en 2005) no sólo puso la nota de alerta en cuanto a la
dependencia del combustible trasandino (ello entendiendo que
prácticamente todas las centrales de ciclo combinado
a gas del SIC están conectadas a los gasoductos Gas Andes
y del Pacífico), sino que también en el tema de
las reservas en las cuencas trasandinas. Según se ha
señalado, éstas tendrían gas suficiente
para 12 años. Ello, lógicamente ha hecho variar
la proyección sobre la demanda de gas natural a futuro,
la que paradójicamente este año fue de 8% superior
a la de 2003.
A continuación, revista Electricidad Interamericana presenta
en detalle los principales datos de la red de gasoductos que
abastecen al país.
Gasoducto
Atacama
De propiedad de CMS Energy y Endesa (cada una con un 50%), el
gasoducto Atacama -que posee un diseño de 8,5 millones
de metros cúbicos diarios por un ducto de 20 pulgadas
de diámetro- se extiende a través de 530 km por
suelo argentino y 410 km por territorio chileno. Para cuando
comenzó a operar, en 1999, se habían invertido
a la fecha US$ 380 millones. El yacimiento que alimenta el gasoducto
Atacama se ubica en la localidad de Cornejo, en la provincia
de Salta, correspondiente a la cuenca Noroeste, desde la cual
se deriva el gas natural hacia las ciudades de Calama y Mejillones,
ambas en la II Región, ello con el fin de alimentar la
central Atacama, ciclo combinado de 780 MW, y a la distribuidora
Progas.
Al cierre de esta edición, el gasoducto Atacama -uno
de los más perjudicados con las determinaciones de las
autoridades argentinas- sufre un 10% de racionamientos. Sin
embargo, cinco días antes había recibido 0,63
millones de metros cúbicos diarios menos de lo normal.
En 2000, en tanto, concluyeron las labores para dejar operativo
el gasoducto Taltal, de 230 km, de entre 16 y 12 3/4 pulgadas
de diámetro (según ramal) y capacidad de 0,92
millones de metros cúbicos diarios, el que demandó
US$ 40 millones. Su finalidad: la de transportar el hidrocarburo
hacia las localidades de La Negra y Paposo (II Región),
en donde se encuentra su principal cliente, la central Taltal
de Endesa (120 MW).
Gasoducto
Norandino
El gasoducto Norandino tiene una extensión total de 780
km (380 km por Argentina y 400 km por Chile). De propiedad de
la belga Suez Tractebel y Southern Electric, el ducto -que comenzó
a operar en 1999- tuvo un costo total de US$400 millones.
El gasoducto une el yacimiento Pichanai (Salta) con la localidad
de María Elena (II Región), punto en donde el
gasoducto se divide en dos ramales, uno con destino a Tocopilla
y el otro hacia Mejillones y Coloso. Su capacidad total de transporte
es de 7,1 millones de metros cúbicos diarios por tubos
de entre 20 pulgadas y 12 pulgadas de diámetro. Sus principales
clientes son las generadoras Edelnor y Electroandina, además
de la comercializadora Distrinor.
Al cierre de la edición, Norandino experimentó
recortes por 0,34 millones de metros cúbicos diarios.
Gasoducto
Gas Andes
La importancia de este gasoducto, propiedad de AES Gener (13%),
Metrogas (13%), CGC (17,5%), Total Gasandes (10%), Total Gas
y electricidad Chile S.A. (46,5%), es que abastece a la zona
central del país. Finalizada su construcción e
inicio de operaciones en 1997, luego de un desembolso de US$350
millones, el ducto (de entre 20 y 12 pulgadas de diámetro
según la zona) comenzó a transportar a través
de sus 463 km (313 por lado argentino y 150 por territorio chileno)
gas natural de la provincia de Neuquén derivado por el
TGN argentino en la localidad de La Mora, Mendoza (Argentina).
Su destino: San Bernardo, Región Metropolitana, desde
donde a través de un City Gate se extiende por toda la
zona central, incluyendo la VI Región.
Con una capacidad para transportar nueve millones de metros
cúbicos, GasAndes tiene como principales clientes a Metrogas,
Eléctrica Santiago S.A., Nehuenco y San Isidro. Al cierre
de la edición, Gasoducto Gas Andes no sufre cortes.
Gasoducto
del Pacífico
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Según
algunos expertos, la crisis del gas podría repetirse
en 2005.
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Nutrido
de gas natural desde el yacimiento Loma La Lata, Cuenca de Neuquén,
en Argentina, el gasoducto del Pacífico tiene una capacidad
de transporte nominal -por tubos de entre 20 y 10 pulgadas de
diámetros- de 9,5 millones de metros cúbicos diarios.
Su extensión es de 298 km por suelo argentino y 242 km
por territorio chileno (incluyendo ramales).
Comenzó a operar en 1999, luego que se invirtieran, por
parte de las empresas participantes en la empresa (TransCanada,
30%; YPF, 10%; Gasco, 20%; El Paso Energy, 21,8%; y Enap; 18,2%),
alrededor de US$ 342 millones y se dejaran comprometidos US$
58,9 millones para futuras ampliaciones.
Las entregas de destino son Talcahuano, Cerro la U, Coronel,
Las Mercedes, Las Palmas y Nacimiento, ubicados en la VIII Región,
todos ellos a través del conglomerado Innergy Soluciones
Energéticas S.A.
El gasoducto, al cierre de esta edición, no experimenta
corte alguno.
Gasoducto
Electrogas
Tras una inversión de US$65 millones, el gasoducto Electrogas
(123 km) comenzó a operar en 1998 transportando el hidrocarburo
neuquino desde el City Gate Nº 2 de Gas Andes, el que se
ubica en los cerros de Chena, San Bernardo, Región Metropolitana,
hasta el sector de Lo Venecia, localidad cercana a la ciudad
de Quillota, en la V Región.
A través de tubos de entre 30 y 16 pulgadas de diámetro,
que manifiestan una capacidad de transporte de 4,7 millones
de metros cúbicos diarios, abastecen a sus principales
clientes: Colbún, San Isidro, Enap-RPC, Energas y GasValpo.
Gasoducto
Cóndor-Posesión
El ducto, cuyo inicio de operaciones se remonta a 1999, inyecta
hidrocarburo a Methanex, la empresa de capitales canadienses
que posee instalaciones en la zona austral del país.
De propiedad de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap)
y la hispano-argentina Repsol YPF, Cóndor-Posesión
(9 km de extensión) transporta a través de un
tubo de 12 pulgadas de diámetro gas natural desde el
yacimiento Cóndor, en la cuenca Austral, hacia la planta
Posesión.
Gasoducto Bandurria/Cullen
En 1996 comenzó a operar el gasoducto Bandurria/Cullen,
de 48 km de extensión.
Transporta hidrocarburo desde el yacimiento Planta San Sebastián,
en Tierra del Fuego, territorio argentino, hacia la planta Cullen,
en suelo chileno.
Con una capacidad de transporte de 2 millones de metros cúbicos
diarios, a través de tubos de entre 12 y 6 5/8, su principal
cliente es la canadiense Methanex.
El gasoducto Magallanes, que abastece a Methanex y Enap, es
uno de los más perjudicados. Al cierre de esta edición
las autoridades argentinas mantenían cortes por 0,56
millones de metros cúbicos diarios, lo que representa
un 10% menos de volumen. Sin embargo y dos días antes
había experimentado cortes por 0,55 millones de metros
cúbicos diarios, es decir, un 10% menos de combustible.
A comienzos de diciembre el racionamiento a nivel país
se situó en 1,25 millones de metros cúbicos, un
6% del total de la importación total.
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