Mapa gasífero II Parte
La dependencia del
gas natural argentino
Pese a que los recortes de suministro originados en Argentina hoy son mínimos, un escenario similar al del pasado invierno podría producirse en 2005.
Chile importa de Argentina prácticamente el 100% del gas natural que consume.

Con la firma del acuerdo de cooperación económica entre Argentina y Chile en 1997, no sólo se avanzó en la complementación chileno-argentina en el plano de la economía sino que también implicó un tremendo salto hacia la integración energética, ello por cuanto el acuerdo permitió al cabo de unos años materializar una serie de iniciativas para transportar el gas natural argentino hacia territorio chileno, un mercado que con el tiempo ha demostrado ser de gran dinamismo, pero exento de resguardos.
El gas natural argentino se extrae principalmente de los yacimientos de la cuenca del Noroeste (Salta), la cuenca de Neuquén y de la cuenca Austral. Argentina produce en total alrededor de 140 millones de metros cúbicos al día, de los cuales 20 millones se exportan a nuestro país. Esa cantidad que Chile importa del hidrocarburo representa prácticamente el 100% del gas natural que se utiliza en el país, hecho que ratifica a Argentina como único suministrador de ese combustible, lo que a la luz de los efectos provocados por la crisis energética que afectó al país trasandino, y sus consabidos resultados en el mercado chileno luego de racionamientos que alcanzaron en su punto más alto el 50% del total de los envíos mensuales, obligó a las autoridades nacionales a tomar medidas para diversificar la matriz energética, como la de impulsar el proyecto de Gas Natural Licuado (GNL).
Independientemente de los problemas originados desde Argentina, desde 1997 hasta la fecha los consumidores finales de Chile se han ahorrado gracias a la irrupción del gas natural -ello según datos entregados por la Comisión Nacional de Energía (CNE)- más de US$3.000 millones por concepto de un combustible a bajo precio.
Fue este bajo precio el que impulsó a la industria ligada a este rubro a invertir en infraestructura, inyección de capital que se estima a la fecha en más de US$ 5.500 millones.

Dependencia del hidrocarburo
A partir de estos datos, queda de manifiesto que el país ha sido -y lo seguirá siendo por unos años- dependiente del gas natural argentino. Sólo basta decir que la generación eléctrica del país depende en un 37% del gas natural importado desde Argentina.
Para entender esta dependencia se debe visualizar la situación por sector. Al respecto, el Sistema Interconectado de Norte Grande (SING) es responsable del 58% del consumo de hidrocarburo en el sector termoeléctrico, mientras que el Sistema Interconectado Central (SIC) lo es del 42%.
La crisis del gas argentino (que se especula podría repetirse en 2005) no sólo puso la nota de alerta en cuanto a la dependencia del combustible trasandino (ello entendiendo que prácticamente todas las centrales de ciclo combinado a gas del SIC están conectadas a los gasoductos Gas Andes y del Pacífico), sino que también en el tema de las reservas en las cuencas trasandinas. Según se ha señalado, éstas tendrían gas suficiente para 12 años. Ello, lógicamente ha hecho variar la proyección sobre la demanda de gas natural a futuro, la que paradójicamente este año fue de 8% superior a la de 2003.
A continuación, revista Electricidad Interamericana presenta en detalle los principales datos de la red de gasoductos que abastecen al país.

Gasoducto Atacama
De propiedad de CMS Energy y Endesa (cada una con un 50%), el gasoducto Atacama -que posee un diseño de 8,5 millones de metros cúbicos diarios por un ducto de 20 pulgadas de diámetro- se extiende a través de 530 km por suelo argentino y 410 km por territorio chileno. Para cuando comenzó a operar, en 1999, se habían invertido a la fecha US$ 380 millones. El yacimiento que alimenta el gasoducto Atacama se ubica en la localidad de Cornejo, en la provincia de Salta, correspondiente a la cuenca Noroeste, desde la cual se deriva el gas natural hacia las ciudades de Calama y Mejillones, ambas en la II Región, ello con el fin de alimentar la central Atacama, ciclo combinado de 780 MW, y a la distribuidora Progas.
Al cierre de esta edición, el gasoducto Atacama -uno de los más perjudicados con las determinaciones de las autoridades argentinas- sufre un 10% de racionamientos. Sin embargo, cinco días antes había recibido 0,63 millones de metros cúbicos diarios menos de lo normal.
En 2000, en tanto, concluyeron las labores para dejar operativo el gasoducto Taltal, de 230 km, de entre 16 y 12 3/4 pulgadas de diámetro (según ramal) y capacidad de 0,92 millones de metros cúbicos diarios, el que demandó US$ 40 millones. Su finalidad: la de transportar el hidrocarburo hacia las localidades de La Negra y Paposo (II Región), en donde se encuentra su principal cliente, la central Taltal de Endesa (120 MW).

Gasoducto Norandino
El gasoducto Norandino tiene una extensión total de 780 km (380 km por Argentina y 400 km por Chile). De propiedad de la belga Suez Tractebel y Southern Electric, el ducto -que comenzó a operar en 1999- tuvo un costo total de US$400 millones.
El gasoducto une el yacimiento Pichanai (Salta) con la localidad de María Elena (II Región), punto en donde el gasoducto se divide en dos ramales, uno con destino a Tocopilla y el otro hacia Mejillones y Coloso. Su capacidad total de transporte es de 7,1 millones de metros cúbicos diarios por tubos de entre 20 pulgadas y 12 pulgadas de diámetro. Sus principales clientes son las generadoras Edelnor y Electroandina, además de la comercializadora Distrinor.
Al cierre de la edición, Norandino experimentó recortes por 0,34 millones de metros cúbicos diarios.

Gasoducto Gas Andes
La importancia de este gasoducto, propiedad de AES Gener (13%), Metrogas (13%), CGC (17,5%), Total Gasandes (10%), Total Gas y electricidad Chile S.A. (46,5%), es que abastece a la zona central del país. Finalizada su construcción e inicio de operaciones en 1997, luego de un desembolso de US$350 millones, el ducto (de entre 20 y 12 pulgadas de diámetro según la zona) comenzó a transportar a través de sus 463 km (313 por lado argentino y 150 por territorio chileno) gas natural de la provincia de Neuquén derivado por el TGN argentino en la localidad de La Mora, Mendoza (Argentina). Su destino: San Bernardo, Región Metropolitana, desde donde a través de un City Gate se extiende por toda la zona central, incluyendo la VI Región.
Con una capacidad para transportar nueve millones de metros cúbicos, GasAndes tiene como principales clientes a Metrogas, Eléctrica Santiago S.A., Nehuenco y San Isidro. Al cierre de la edición, Gasoducto Gas Andes no sufre cortes.

Gasoducto del Pacífico

Según algunos expertos, la crisis del gas podría repetirse en 2005.

Nutrido de gas natural desde el yacimiento Loma La Lata, Cuenca de Neuquén, en Argentina, el gasoducto del Pacífico tiene una capacidad de transporte nominal -por tubos de entre 20 y 10 pulgadas de diámetros- de 9,5 millones de metros cúbicos diarios. Su extensión es de 298 km por suelo argentino y 242 km por territorio chileno (incluyendo ramales).
Comenzó a operar en 1999, luego que se invirtieran, por parte de las empresas participantes en la empresa (TransCanada, 30%; YPF, 10%; Gasco, 20%; El Paso Energy, 21,8%; y Enap; 18,2%), alrededor de US$ 342 millones y se dejaran comprometidos US$ 58,9 millones para futuras ampliaciones.
Las entregas de destino son Talcahuano, Cerro la U, Coronel, Las Mercedes, Las Palmas y Nacimiento, ubicados en la VIII Región, todos ellos a través del conglomerado Innergy Soluciones Energéticas S.A.
El gasoducto, al cierre de esta edición, no experimenta corte alguno.

Gasoducto Electrogas
Tras una inversión de US$65 millones, el gasoducto Electrogas (123 km) comenzó a operar en 1998 transportando el hidrocarburo neuquino desde el City Gate Nº 2 de Gas Andes, el que se ubica en los cerros de Chena, San Bernardo, Región Metropolitana, hasta el sector de Lo Venecia, localidad cercana a la ciudad de Quillota, en la V Región.
A través de tubos de entre 30 y 16 pulgadas de diámetro, que manifiestan una capacidad de transporte de 4,7 millones de metros cúbicos diarios, abastecen a sus principales clientes: Colbún, San Isidro, Enap-RPC, Energas y GasValpo.

Gasoducto Cóndor-Posesión
El ducto, cuyo inicio de operaciones se remonta a 1999, inyecta hidrocarburo a Methanex, la empresa de capitales canadienses que posee instalaciones en la zona austral del país.
De propiedad de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) y la hispano-argentina Repsol YPF, Cóndor-Posesión (9 km de extensión) transporta a través de un tubo de 12 pulgadas de diámetro gas natural desde el yacimiento Cóndor, en la cuenca Austral, hacia la planta Posesión.
Gasoducto Bandurria/Cullen
En 1996 comenzó a operar el gasoducto Bandurria/Cullen, de 48 km de extensión.
Transporta hidrocarburo desde el yacimiento Planta San Sebastián, en Tierra del Fuego, territorio argentino, hacia la planta Cullen, en suelo chileno.
Con una capacidad de transporte de 2 millones de metros cúbicos diarios, a través de tubos de entre 12 y 6 5/8, su principal cliente es la canadiense Methanex.
El gasoducto Magallanes, que abastece a Methanex y Enap, es uno de los más perjudicados. Al cierre de esta edición las autoridades argentinas mantenían cortes por 0,56 millones de metros cúbicos diarios, lo que representa un 10% menos de volumen. Sin embargo y dos días antes había experimentado cortes por 0,55 millones de metros cúbicos diarios, es decir, un 10% menos de combustible.
A comienzos de diciembre el racionamiento a nivel país se situó en 1,25 millones de metros cúbicos, un 6% del total de la importación total.